domingo, 12 de agosto de 2012

Chovas, cría confirmada... por fin!

Después de mucho tiempo buscándolo, ayer por fin pude confirmar definitivamente la cría de chova piquirroja en la costa de Oleiros.


Pese a su presencia histórica en la zona, mucho se había especulado con su reproducción y hasta ahora no se había confirmado, aunque en los últimos años ya lo dábamos por hecho. Al menos desde 2010 se conoce una furna ocupada por una pareja, con constantes entradas incluso con material vegetal (hecho observado por ejemplo de manera repetida esta primavera)

 Chova transportando material vegetal hacia el nido, abril de 2010.

 Furna ocupada por las chovas al menos desde 2010

Ayer localicé una pareja en un tramo de acantilado con presencia habitual de chovas, pero en esta ocasión acompañadas de un juvenil del año que reclamaba alimento insistentemente a los adultos.


Ya se habían observado grupos de varios ejemplares otras ocasiones durante el verano y después de éste, pero sin poder comprobar la presencia de jóvenes que permitiese asegurar el éxito de esa cría (que como os decía ya se daba por casi segura)

En las fotos se aprecia la tonalidad más pálida, tirando a naranja, de patas y especialmente pico del joven, en contraste con el rojo vivo de los adultos:


El joven reclamó comida sobre todo a uno de los adultos, supongo que la hembra, siendo atendido solo una vez. El supuesto macho intentó expulsarlo en varias ocasiones.


Ahora solo queda resolver la pregunta de si son una o dos las parejas nidificantes en la zona: podrían existir dos territorios ocupados por parejas distintas, y de hecho en 2010 se observó aporte de material vegetal en dos furnas distintas (como informaba Antonio Sandoval en su momento)

domingo, 8 de julio de 2012

Verderón serrano y Lúgano en los Montes de Buio

El pasado 20 de junio pude confirmar la presencia de verderón serrano Serinus citrinella y lúgano Carduelis spinus en época reproductora en los montes de Buio, en el norte de la provincia de Lugo.

Las observaciones tuvieron lugar en pinares maduros de Boimente, concello de Viveiro, a una altura de 550-600 msnm. Se trata de pinares no especialmente densos, instalados sobre áreas de braña y brezales húmedos y con rodales de Pinus pinaster, P. sylvestris y P. radiata. Curiosamente las observaciones tuvieron lugar en una zona dominada por P. pinaster, aunque como digo con presencia muy próxima de las otras dos especies de pino.

En la siguiente foto podeis ver una zona de pinar bastante próxima al lugar de observación:


Ese día pude ver durante varios minutos una pareja de verderón serrano asentada en una determinada zona del pinar, y posteriormente otro grupo de 5 ejemplares que se levantaron de la cuneta de una pista sin asfaltar al paso de mi coche.

En el caso del lúgano, casi en el mismo tramo oí y posteriormente vi un macho cantor, que llegó a posarse casi encima de mi coche.

Aunque hasta donde yo sé no había sido citada su presencia en la sierra de Buio, no es demasiado sorprendente, teniendo en cuenta la presencia de pinares óptimos y que se encuentra dentro del área de distribución de ambas especies, muy escasas como reproductoras en Galicia y presentes en el norte de las sierras de las provincias de Lugo y A Coruña (fundamentalmente sierras de Xistral y A Capelada, como bien sabeis)

Junto a una cita de C. spinus en julio de 2007 también en Viveiro (Cosme Damián Romai en el NOG), podrían ser las observaciones más próximas al mar en la provincia de Lugo (no así en la coruñesa Capelada), al norte de las tradicionales citas de la serra do Xistral.

viernes, 29 de junio de 2012

Pardelas baleares en junio

Hago esta entrada con un poco de retraso, ya que las observaciones a las que me refiero son del primer fin de semana de junio, coincidiendo con la aparición de las pardelas baleares en las rías de A Coruña y Ares-Betanzos.

Todos los años en el mes de junio aparecen en estas rías las pardelas baleares, el ave marina más amenazada de Europa, procedentes de sus zonas de cría en el Mediterráneo.

Durante los días 2 y 3 de junio en recorridos a lo largo de la costa de Dexo (entre Seixo Branco y el puerto de Lorbé) pude comprobar que aparecieron con fuerza este año, con numerosas balsas y sumando aproximadamente 300 pardelas visibles desde tierra, en muchas ocasiones alimentándose junto con gaviotas patiamarillas y cormoranes moñudos.

En el interior de la ría coruñesa la cifra osciló en torno a 50 aves esos mismos días. Tengo la sensación de que la presencia de la especie es más importante en la ría de Ares-Betanzos que en la ría de A Coruña, aunque hay que tener en cuenta que esta es bastante más pequeña. En cualquier caso, hubo aproximadamente 350 pardelas esos días entre la ría coruñesa y el puerto de Lorbé. A lo largo del mes el número de aves ha ido disminuyendo progresivamente.

Sería interesante poder obtener una estima del número de aves presentes entre ambas rías, teniendo en cuenta que este número es aproximado y referido solo a las aves visibles desde la costa de Oleiros.

martes, 22 de mayo de 2012

Infanticidio en cormorán moñudo

La temporada de cría de los cormoranes moñudos ya está en su fase final. Tras unos dos meses desde su nacimiento, los pollos de este año ya han abandonado el nido o lo están haciendo estos días.

Sin embargo, tal vez este año el número de pollos que lo consigan sea menor de lo habitual: las condiciones meteorológicas tienen una gran incidencia en la reproducción de ésta especie (info por ejemplo aquí y aquí), y los continuos temporales y borrascas de este abril sin duda los habrán afectado.
Foto 1. Nido de cormorán moñudo, con pollo aparentemente 
muerto fuera de la plataforma

Por eso en estas fechas ya tardías se están viendo nuevas cópulas y puestas de parejas que lo intentan por segunda vez. Y tal vez a eso se deba también lo que pude presenciar el pasado sábado 14 en una de las colonias de esta especie en el Golfo Ártabro: un caso de intento de infanticidio en el que un adulto, posiblemente no reproductor o con fracaso en la cría de éste año, atacó y expulsó del nido a un pollo ajeno, probablemente con la intención de ocupar esa plataforma.

No he podido encontrar otros casos documentados de infanticidio en esta especie. Si que lo está en el caso del cormorán grande, como podeis ver en el artículo anterior y en una didáctica entrada en el blog de David Álvarez, Naturaleza Cantábrica.

A continuación las fotos de la observación, sacadas a distancia y que os enseño muy recortadas y bastante borrosas. Recordad que pinchando en ellas podreis verlas con más detalle. Como se ve en la primera imagen, en un primer momento me dio la sensación de que el pollo estaba muerto sobre la roca.  Sin embargo, al poco tiempo uno de los dos adultos que estaba en el nido (probablemente macho) empezó a atacarlo con fuertes picotazos y "mordiscos" en el cuello:




Fotos 2, 3 y 4. Uno de los adultos ataca al pollo


Como veis en las fotos anteriores, el segundo adulto (hembra si no me equivoco) permanece más o menos al margen del ataque, aunque bastante excitada. 

Finalmente, fruto de los ataques el pollo cae hacia la parte trasera del nido, donde sigue recibiendo picotazos. En la foto 6 se puede ver su ala estirada contra la pared manchada, a la izquierda de los adultos.



Fotos 5 y 6

Después de hacer "desaparecer" al pollo, el macho comenzó a "regalarle" a la hembra palos del nido, al estilo de una ceremonia de cortejo:


Foto 7. El macho le entrega pequeños palos a la hembra


Pasado un rato aparté la vista del nido un par de minutos, lo cual me impidió ver la llegada de un tercer individuo que inmediatamente atacó y expulsó al macho agresor, como podeis ver en las siguientes fotos:





Fotos 8 a 12. El macho probablemente "propietario" del nido expulsa al agresor.


Como podeis ver en la foto 12, los dos cormoranes salieron volando y enzarzados en su pelea. La sorpresa final fue la aparición nuevamente del pollo, que tuvo la suerte de no caer por el cantil y conseguir volver a subir al nido. En esta ocasión la hembra lo atendió y se dedicó a acicalarle el plumaje.



Fotos 13 y 14. El pollo consigue regresar al nido.


Como veis, se reproduce casi punto por punto lo observado por Inoue et al. para el caso del cormorán grande. En este caso, me plantea dudas la actuación de la hembra, que en primer lugar permite el ataque al pollo por parte del supuesto agresor para en cambio luego aceptar igual de bien la llegada del segundo macho, supuestamente su pareja, y la vuelta final del pollo.

Ojalá que éste pequeño tenga la misma suerte para sortear los "ataques" de redes, anzuelos, hidrocarburos y demás amenazas...